sábado, 1 de noviembre de 2008

27.- Y llegaron los incondicionales a Vietnam y con ellos los homenajes.



Crónicas de Ivan:


Antes de nada, me gustaría resaltar que después de realizar infinidad de viajes con todo tipo de personajes , debo decir que es un enorme placer viajar con Flanagan ( Oscar ) y el gran Chema . Espero poder hacer mas viajes con vosotros , ya que nos quedan muchos paises por visitar ( bueno a ti flanangan unos pocos menos ). Ah no me olvido de las niñas Anita y Pi , tambien va por vosotras .

Puedo decir que esta es la segunda vez que Marta y yo coincidimos en dos etapas de vuestro viaje , la primera en la Gran Manzana ( NYC ) al comienzo de vuestra aventura y ahora casi al final en Vietnam , y he llegado a una conclusión , haceis UN GRAN EQUIPO .

Vamos a lo que vamos , Vietnam, tremendo pais , donde nos ha sorprendido a todos gratamente a pesar de las comidas ( las famosas ostias-putas ) , donde era imposible darnos un homenaje gastronomico.

En el aeropuerto de Hanoi , habiamos quedado con Oscar y Ana , pero dudabamos si estarian alli o no , pues no solo nos equivocabamos ya que alli estaban esperandonos con un amigo muy especial JOSE (el rey de la baraja ).

Después nos fuimos a celebrar nuestro encuentro con unas cervecitas en el centro neuralgico de Hanoi , en el que Flanagan no paraba de hablar , contantdonos aventuras de su largo viaje ( estaba en su derecho , se lo habia merecido ) . Yo miraba a Ana y se reia por no llorar y decia “ Coño Oscar porque no paras un poco y dejas hablar a los demas “, yo me reia de cojones ( como siempre ) . A partir de ahí , he bautizado a Oscar como la MUELA DE INDOCHINA .

Al día siguiente tocaba hacer gestiones para ir a la Bahia de Halong , donde nos pegamos un gran homenaje alquilando un barco solo para nosotros . Fueron tres dias rodeados de islotes , con muchas actividades ( trekking, kayak , playita , bañitos , moto , karaoke , cuevas , muchas risas y la muela de indochina que no callaba ).

Después de todo esto , llegó el tiempo de los carnets, Chema queria el de la moto , Marta el de trekkinera , yo el de mochilero , pero el tipo que los daba ( Oscal ) , estaba un poco incomodo y no firmaba ningun tipo de carnet . Chema se revelaba y decia que ya habia hecho Vietnam en moto ( solo se habia recorrido una isla , jajajajaj ) . Mas adelante firmo todo tipo de carnets ( no hubo mucha lucha ) .

Acabado nuestro periplo por Halong nos fuimos a las montañas del norte en Sapa , pasando otra vez por Hanoi esperando pillar un tren . Un dia tranquilo de multiactividades en un parque centrico ( ajedrez, badminton , futbol y muchas risas ) .
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Llegamos a Sapa muy tempranito después de 8 horas de tren ( un tren-cama cojonudo ) , y nos alojamos en un hotel con unas vistas chulisimas . Un paraje montañoso , con las miticas terrazas de arroz y etnias .

Habia que hacer alguna actividad y Chema que aun no habia conseguido su carnet de Vietnam en moto , alquilamos unas motos para ir a ver unas cascadas y rular un poco por la zona . Un dia entretenido. Pero ahí no acaba todo , después de hacer mil cosas yo tenia que hacer un poco mas el gilipollas y como me paso todo el puto dia en una pista de tenis , decido en mis vacaciones ( imperdonable ) jugar al tenis con unos vietcongs . Resultado perdi 6-0 6-0 y mi tendon de Aquiles ( me cago en mi puta vida ,como diria mi amigo Abel ). Hospital infame, radiografia tercermundista , cucarachas everywhere , medico fumandose una truja = todo esta bien , no hay nada roto , tres dias de reposo y a seguir dando guerra . Que contento estaba saber que no tenia nada roto ( que iluso ) .


Después de dos dias de relax para recuperarme un poco de mi tendón , el grupo debia de seguir con sus planes y alli se me fueron hacer unos trekkings donde hubo un pequeño golpe de estado encabezado por la chicas , mucho campesino , bonitos parajes, rios, animales rurales y mucho cansancio después de cada jornada . Pero se les veia muy satisfechos a todos .

Y por desgracia llegó el final de nuestros dias juntos , nosotros proseguiamos hacia Malasia y Tailandia y Oscar-Ana se quedaban un par de dias mas , para reestructurarse y concienciarse de que se acababan los homenajes .

Nos dio a todos mucha pena separarnos , pero todos sabemos que nos vamos a ver muy pronto ( quien sabe donde ) .

Y por ultimo y como conclusión final a esta xuntanza ( reencuentro), decir que el sudeste asiático es una opción donde no hay fallo , que el grupo ha sido de lo mejor , que los paisajes han sido increíbles, las gentes del lugar a pesar de no haber comunicación por el idioma son increíbles , tienen una forma de vivir muy curiosa donde podriamos sacar mucho en limpio , comentar también lo económico que es la vida en esta zona y gastronomicamente que poco a poco las ostias-putas te saben a gloria .

Ivan .


Crónicas de Chema:

Siempre que he despegado en un avión me fijo en los coches que van por las carreteras y me da la impresión de estar viendo una colonia de hormigas. Es justo en ese momento cuando soy más consciente de dejar ese mundo de obreras incansables organizadas dentro del caos de la vida y comienzo a pensar “¡ya estamos de vacaciones!”.


En esta ocasión son un lujo de vacaciones, Indochina es una región exótica como ninguna y particularmente Vietnam que es de lo que os voy a hablar me sorprende para bien. No conocemos nada de este sitio pero media mochila por persona es el equipaje que necesitamos.
Después de 3 días en Bangkok y Siem Reap nuestra llegada al aeropuerto nos provocó tal risa eufórica al ver a Oscar y a Ana que aún me estoy riendo, todo un privilegio, vamos a compartir 10 días con alguien que lleva más de un año viajando fuera de las normas de la colonia de hormigas, es como si Dios te dejara mirar por un agujero para que veas como es el paraíso. La primera noche en Hanoi fue toda una fiesta particular, nos teníamos a nosotros había cervezas y no se necesitaba nada más, no se paraba de hablar, de momento Oscar no daba a basto a hablar con tanta gente, quería hablar con todos al mismo tiempo pero aún le manteníamos el tipo.
Las mañanas en esta parte del mundo son como las mañanas en cualquier casa rural cuando se está de vacaciones, solo que cambiando el sonido de los gallos y los pájaros por las bocinas de las motos y los coches, si eres capaz de cambiar el chip te acostumbras y ya está. Nos espera un día de gestiones y bussines, el tour por la bahía de Ha Long promete y queremos lo mejor.
Acabamos de cambiar dinero en el banco y ya sabía yo que estudiar tantos años daría su resultado algún día, por fin somos millonarios, tengo unos 9 millones de Dongs en la mano (gracias Dios mío).


Hanoi no es una ciudad que se pueda decir que me encante, al caos de la circulación hay que añadirle que como los comerciantes utilizan la acera como una extensión de su negocio, es como si estuvieras en un “chino” de España pero con proporciones de ciudad, la única forma de caminar es por la calzada así que te sientes como otro vehículo más pero sin bocina.

Al día siguiente nos vamos de Hanoi hacia Halong Bay, al llegar tomamos posesión de nuestro barco, nos sentimos como los Beckam al tener todo un barco para nosotros solos, por supuesto con su correspondiente tripulación.

Una vez mar a dentro en medio de los torreones de montañas que emergen de las aguas nos hace pensar que en realidad estamos dentro de un mundo mitológico. Hay una leyenda local que cuenta como una dragón mantuvo una lucha con las fuerzas del mal produciéndose multitud de cuevas y montañas como consecuencia de la batalla. Exceptuando esporádicos apelotonamientos de barcos en una misma bahía este sitio es tan grande que lo normal es encontrarnos solos navegando por semejante paraíso, pueblos flotantes para proveer de servicios a los pescadores locales y de cayaks a los barcos de turistas es el único asentamiento humano permanente que se aprecia en la zona. En una excursión de cayaks nos adentramos en una bahía completamente cerrada a la que solo es posible acceder a través de un túnel acuático, este lugar bien podría albergar el típico escondite de animales prehistóricos.


Ya llega la noche, y en el barco en medio de una bahía formada por islas nos mantiene vivo el sentimiento de que “esto está de pm”, bañito, saltos de trampolín, cena y maratón de cervezas en cubierta hasta las tantas. Aquí Oscar ya empieza a abastecernos de los correspondientes cuentitos, parece Kasparof manteniendo 5 partidas simultáneas de ajedrez.


Un trekking para la mañana del día siguiente es lo mejor para quemar las cervezas acumuladas, el recorrido es por un sendero tan escondido y angosto que parecía como si estuviéramos en medio de una selva.










El día siguiente lo pasamos en tierra, en una isla donde alquilamos unas motos, nos la recorrimos entera en estos casos constatamos el partido que se le saca al alquiler de un vehículo, ves lugares increíbles. Aquí descubrimos lo más insolito que nos podíamos imaginar en este lugar, un karaoke, ni las fiestas del pueblo de al lado en cualquier lugar de España podrían hacerle sombra al chiringuito que tenían montado en medio de una carretera, y con música en español, pa flipar, hacemos nuestros correspondientes arranques al mejor estilo operación triunfo.









Nuestro último día en el barco nos enseña que el lugar es aún más extenso de lo que nos imaginábamos, el agua está siempre calentita y apetece meterse en ella.









La vuelta a Hanoi nos recuerda que el placer está fuera de la gran ciudad y nos apresuramos en salir de allí. En 3 horas ya estamos en un tren cama rumbo a Sapa, la zona montañosa de interior en la que viven etnias ancladas en el tiempo, bueno si pasamos por alto que se dedican casi en exclusiva a intentar venderte alguna tela. Sapa es una región donde contrastan las montañas, algunas de más de 3000 m de altitud, los valles más profundos y sus terrazas de arroz.

Como en nuestra forma de viajar nos gusta decidir donde estamos en cada momento nos alquilamos unas motos para adentrarnos en alguna garganta entre las montañas. Conseguimos que una de las motos sea una Minsk como la que lleva Oscar en ruta desde el sur así que probamos en nuestras carnes que es eso de “conducir un hierro” y la verdad es que, en mi cortísima experiencia, doy fe que es todo un hierro para conducir.





En la mitad de la estancia en Sapa ocurrió lo inimaginable, Iván se rompe el tendón de Aquiles jugando una pachanga al tenis con los lugareños. El aspecto de los hospitales en estos sitios solo lo había visto en películas pero como yo soy de los de no se creen todo lo que sale en la tele estaba inquieto por saber como funcionaría en realidad la sanidad por aquí, pues igual que en las películas, o peor, no hay puertas en las habitaciones; no hay colchones en las camas; no hay nada a parte de enfermos; por no haber no hay ni médicos. Ya no me acordaba de aquellos años, en los que se podía fumar en un hospital, y mucho menos en la que era el doctor el que se ponía a fumar. La solución a este problemita, terapia de que no está roto el tendón, una muleta fabricada in situ, y risas.





En nuestra naturaleza está adaptarnos a cualquier lugar y a cualquier situación, las reglas las ponemos nosotros y si el problema es mayor, pues a crecerse y ya está.









Ha llegado el día de dejar estas tierras y por lo tanto de separarnos y aunque la tristeza nos inunda por dentro puede más la alegría de haber pasado estos días tan fabulosos.
Siempre que se viaja debemos enriquecernos con algo, para ello es fundamental mimetizarse con el entorno y la gente que te rodea, aunque nuestro viaje continuó y las risas y las historias no dejaron de faltar, de esta parte del viaje que es de la que me tocaba hablar, aprendí muchas cosas pero me quedo con dos, una, los niños vietnamitas no lloran, a pesar de que cualquiera podría decir que les faltan todos los privilegios que tuvimos y tienen los niños de esta parte del mundo, (debe ser que no son tan caprichosos); y dos, que no hay tendón de Aquiles que pueda con los que tienen ganas de pasárselo bien.



Dentro de 10 días tendremos que volver a la colonia de hormigas pero ver la vida de fuera de vez en cuando da una perspectiva que ayuda al día a día.



Gracias Oscar y gracias Ana por compartirlo con nosotros.

5 comentarios:

Oscar dijo...

El equipo perfecto, con el que me he corrido muchas aventuras por algunos rincones del mundo y en el que siempre estan garantizadas unas buenas risas.
Como dice Ana, al final se les coge carinyo a esta panda de golfos, je, je. Seguro que ya estan tramando otra.
Mencion especial a la leccion que nos dio Ivan (en general todos como equipo) que 5 minutos despues de romperse el tendon de Aquiles ya se estaba riendo, motivando al equipo y sin bajar ningun tipo de pretensiones, al contrario, como siempre incitando para dar mas guerra.

Anónimo dijo...

Adelante, que ya queda poco y teneis que aporvechar lo que podais, por cierto que me gustaría que no os juntaseis mucho con esa panda de golfos, dejarían mala nombre y mala reputacion a nuestar familia.
besos

Anónimo dijo...

ALUCINANTE!!!
Ivan y Marta, me ha alegrado veros despues de un año y comprobar que estais estupendamente, bronceados y con una sonrisa en la boca.... ya veo que seguis como siempre "golfeando a lo grande" jaja... ya nos contareis como llevais la vuelta a la rutina, y la incorporación a las pistas de Ivan (espero que estes ya totalmente recuperado).
Muy buenas la crónicas de los colegas, eh Oscar?.
Besos, y espero volver a coincidir con vosotros en algun viaje.
Eva

Anónimo dijo...

no lo dudes eva,que en breve nos veremos...la verdad que nos lo pasamos estupendamente y nos reimos un monton,pero como en el parque de new york nada eh!la verdad que nos sentimos unos privilegiados por ser protagonistas de esta aventura dos veces...y ya sabeis que no hay dos sin tres...besos y hasta pronto.olga sigue sin aparecer...

Osquitar dijo...

Muy bueno, enhorabuena a los nuevos cronistas, buen trabajo.
Y como siempre, sacos y sacos de envidia, tiene que ser una pasada compartir aventura con ese par de tarados.
Un saludo a todos, os seguimos enganchados desde el pais de las hormigas y la rutina, deseando que llegue la Navidad y cambie algo nuestro dia a dia. Joder, qué profundo me he puesto, que os den. Abrazos pa tos.

Óscar, cojonuda la foto de la moto por el agua. Eres un Cabrón; desde el cariño claro..